Oda a mi madre

En un suspiro te fuiste, tu dulce aroma se desvaneció en el alba,

 cual estrella fugaz que cruza el firmamento en una noche estrellada.

Te marchaste de mi lado y no pude retenerte.

No pude acompañarte en tu viaje, ni cuidarte más allá de lo finito.

 Te marchaste discretamente, como tú eres y sin hacer ruido.

Allí en lo infinito eres la estrella que ilumina mi camino.

No me mueven los recuerdos fatuos, ni las luces y las sombras

de otros tiempos pasados. Muéveme tu generosidad y tu empatía.

Muéveme los bellos recuerdos que llenan de gratitud mi vida.

En mí queda todo lo que fuiste y aquello que conmigo compartiste.

Tu bondad y tu alegría. Tus desvelos y caricias noche y día.

By Lola Velasco dedicado a Blanca

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