Lo importante

 

Hojas

Que importante es saber lo que realmente nos hace felices y da valor a nuestra existencia. La mayoría de las veces nuestras prioridades se ven amenazadas por los excesos que rodean nuestra circunstancia: exceso de responsabilidades, de trabajo, de compromisos, de reuniones y diversas celebraciones que nos fuerzan a aparcar lo que realmente  que nos aporta verdadera paz y felicidad. Ha desaparecido el límite entre  las demandas sociales y profesionales y nuestras demandas internas de afecto y conexión. Nos es prácticamente imposible diferenciar lo que verdaderamente importa.

Pasamos por etapas de continuo crecimiento, de luchas y logros, de superación y también de desvinculación. Aprendemos a gestionar nuestros esfuerzos y nuestros éxitos pero poco a poco el nuevo estatus va tomando el control de nuestra voluntad diluyendo nuestros afectos, y aumentando sus demandas de productividad. La permanente búsqueda del anhelado éxito hace que los acontecimientos se desencadenen precipitadamente sin darnos tregua y sin dejarnos identificar nuestras prioridades reales. Lo fundamental ya no importa porque ha perdido su identidad y no tenemos tiempo para deternernos a evaluar nuestra realidad presente. Es entonces cuando perdemos el rumbo dejando atrás parte de nosotros mismos.

Cuando somos capaces de mantener un equilibrio entre las diferentes demandas empezamos a poder diferenciar lo trascendente de lo meramente superficial. Solamente a través de nuestra reflexión y equilibrio podremos abordar la vida de una manera más auténtica y satisfactoria sin caer en el abismo del éxito sin fronteras al que nuestro ego nos impulsa sin compasión. El estatus, el éxito y la realización profesional no puede ser nuestra única guía ni meta, ni lo más importante. Hay que dar a cada cosa su valor y poner cada cosa en su sitio. El éxito nunca debe suplantar a las personas, a los valores y a los afectos. El éxito para que sea real debe aportar felicidad.

Es fácil distraerse y perderse en lo superficial del camino, olvidando lo que es realmente importante. Por ello, no nos detengamos extasiados a comtemplar las hojas de los árboles que cubren el camino de nuestro bosque.

Lola Velasco